¿El perfeccionismo te aleja de tus metas?

perfeccionismo¿Tu obsesión por el perfeccionismo te aleja del cumplimiento de tus metas?

Estuve cenando con una amiga esta semana. llamémosla “Alicia”. Alicia, como yo, es una periodista, y una de las personas más listas y divertidas que conozco. Aunque es mucho más joven que yo, la miro como una persona muy talentosa y he aprendido a hacer mi trabajo mucho mejor emulándola. Como la mayoría de quienes trabajan en la red, siempre está muy ocupada.

En la cena, Alicia me sorprendió confesándome que muy frecuentemente no termina las cosas que se ha planteado hacer -limpiar su apartamento, trabajar en su novela, aplicar para nuevos empleos, incluso cocinar algo delicioso- porque es tan perfeccionista que no puede abordar tareas a menos que tenga el tiempo y la energía suficientes para hacerlo perfectamente. En ocasiones aplaza alguna tarea esperando tener el tiempo y la energía suficientes para hacerla a la perfección, hata que finalmente termina corriendo para finalizarla en el último minuto. Más tarde, Alicia me dijo que se siente “permanentemente decepcionada de mí misma” y “abrumada”, “como si estuviera en una noria (Rueda de Chicago) de la que no me puedo bajar…”

Me di cuenta de que había permitido que el perfeccionismo me bloqueara en mi empeño por terminar ciertos proyectos, por ejemplo, nunca terminé mi proyecto de hacer mi propia página web, pues siempre pensé que no era lo suficientemente buena. Ahora resulta que muchos de mis amigos piensan igual que yo.

Clara, por ejemplo, publicó un excelente libro, pero le llevó tres meses escribir un tratado sobre cada uno de los personajes. “Había que hacerlo”, admite. “Siento que no lograba definir mis personajes lo suficientemente bien. Los cambios que efectué probablemente no marcaron una notable diferencia para nadie, sólo para mí, pero no puedo evitarlo, aún sabiendo que todo se retrasaría. Después tuve que correr desesperadamente para terminar mi otro trabajo, pues me enfoqué mucho tiempo en este proyecto sin paga”. Cuando estaba en la Universidad, “Janice” se demoraba mucho en terminar las tareas, no porque no estuvieran hechos, sino porque no creía que estuvieran perfectos. “Mi perfeccionismo afectó mis habilidades de manejo del tiempo”, dice. Aún es un problema ahora que es  ama de casa. “No puedo, incluso, cortar vegetales sin entrar a Google para ver cuál es la mejor manera de hacerlo”.

Al menos un amigo mío sabe cómo mantenerse fuera del límite del perfeccionismo y finalizar las cosas. “El perfeccionismo es una terrible trampa paralizante”, reflexiona Rolando Pujol, quien tiene uno de los mejores blogs de Nueva York. “Básicamente, al momento de publicar una entrada en mi blog, sé que puedo hacer algo muy bueno tomando más fotos o haciendo esto o aquello. Si no puedo tener el tiempo, me digo ´Esto es lo mejor que puedo hacer´”. “Prefiero hacer algo con lo que tengo que no hacer nada. Es pelear con una compulsión, pero una vez que lo he publicado, se ve bastante bien y la gente responde favorablemente.

Y eso es. Mi página web probablemente esté bien. El tratado de Clara es posiblemente muy elocuente y la ensalada de Janice probablemente no tendrá un mal sabor si corta la fruta de una manera incorrecta. Alicia tiene tanto talento que todo lo que pone en el papel estará mucho mejor que los que muchos de nosotros escribamos durante toda la vida.

¿Cómo podremos salvarnos del perfeccionismo que nos aleja de nuestras metas? ¿El lo que llamamos “perfeccionismo” un signo de algo más profundo, la falta de confianza en nuestras habilidades, o miedo de cómo los demás recibirán nuestro trabajo? ¿Lidias tú con los mismos problemas?

Por Anjali Mullany, para Fastcompany: (http://www.fastcompany.com/3000721/perfectionism-holding-you-back)

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