El salario emocional: los empleados ya no solo quieren dinero

Aunque lo fundamental es que un empleo supla las necesidades económicas de las personas, los aspectos relacionados con las emociones son esenciales para garantizar su permanencia en las empresas.

Los de la generación Y no quieren repetir la historia de sus padres, a quienes el trabajo los hizo sacrificar mucho tiempo con su familia. “Quieren tener una vida más balanceada en la que haya espacio para todo”, dice Claudia Gómez, profesora e investigadora de temas de mercadeo del Colegio de Estudios Superiores de Administración, Cesa.

Claudia hizo una investigación sobre lo que se busca actualmente en un trabajo y logró establecer que aunque se sigue viendo que el dinero es la necesidad básica y la prioridad, quienes nacieron alrededor de la década de los 80 también esperan recibir de su empleo una compensación emocional.

“Dicha noción implica que a las personas se les puede compensar no solo con dinero o en especie, sino satisfaciendo diferentes necesidades, incluidas las emocionales”, dice Claudia en El Salario Emocional, su estudio sobre el tema que publicó el año pasado y en el que explica detalladamente este tema.

Según la investigación, la gente valora que no haya normas tan estrictas en el trabajo, por ejemplo un horario flexible de entrada y salida, la posibilidad de acogerse al teletrabajo, o la de vestir de manera informal. “Todos estos aspectos dejan en manos del empleado la responsabilidad de responder por la empresa, de la forma adecuada cuando le sea requerido”, dice la investigadora en su publicación.

Así, el salario emocional sería el que trata de brindar a los empleados beneficios no monetarios, que les hagan sentirse cómodos y creen un valor adicional. Cosas que los hagan apegarse a su empresa y que la hacen diferente de las demás, como servicios concretos o dotaciones materiales.

En el caso de la multinacional de productos de belleza Belcorp, se les dan a los trabajadores unas tiqueteras con cupones de tardes libres si tienen un compromiso familiar o algún trámite por hacer. “También se les dan bonos para que vayan en familia a cine, coman donas, helados o tengan sesiones de belleza”, cuenta Jenis Camargo, Jefe de Bienestar de la planta de producción de la sede colombiana, ubicada al norte de Bogotá. Los que por la naturaleza de su cargo no pueden ausentarse, son compensados con otro tipo de beneficios.

Belcorp se encuentra en este momento entre las mejores 25 multinacionales en el listado de la organización Great Place to Work, que elabora conteos que identifican y clasifican a los lugares de trabajo en el mundo.

Según explica Jenis, allí también tienen claro que dentro del salario emocional es fundamental la familia y por eso tienen múltiples actividades que involucran a cónyuges e hijos en la vida empresarial. “Desde días antes de que entren a trabajar les enviamos una carta de bienvenida con productos de la empresa y también hacemos visitas a la planta en días normales de trabajo para que los familiares conozcan de cerca la compañía”, cuenta.

Por otro lado, en el libro ‘Marketing del talento: ¿cromañones o neandertales?’, el español Juan Carrión plantea que las empresas saben que en la actualidad hay que crear organizaciones en las que los profesionales puedan utilizar y desarrollar sus capacidades, en las que el talento no sea sistemáticamente desaprovechado ante la indiferencia de todos.

Por ejemplo, Diageo, que también está en el conteo de Great Place to Work, basa sus políticas en su convencimiento de que el compromiso es el resultado de la alta calidad en la relación y conexión del empleado con la compañía. “Los pilares fundamentales que apoyan nuestra estrategia con los empleados consisten principalmente en asegurar un adecuado balance de vida personal y laboral, mantener una buena comunicación, apoyar las metas personales y aspiraciones de nuestros empleados”, explica Marcel Ramírez, gerente de Recursos Humanos.

Pero ¿para qué le sirve a las empresas brindar un salario emocional?

La respuesta es sencilla, este sueldo comprende todas las razones que hacen que alguien trabaje contento, a gusto y con compromiso más allá del dinero, algo que repercute en la productividad.

Como cita en su estudio Claudia Gómez de un texto de Microsoft: “La gente que se siente apreciada posee una actitud positiva, mayor confianza en sí misma y habilidad por contribuir y colaborar. Los que poseen la suficiente autoestima, son potencialmente los mejores empleados. Si logramos satisfacer de este modo a nuestros empleados, crearemos un entorno vital, agradable, motivador y enérgico para triunfar y destacar en el mercado. Si incorporamos el reconocimiento como base de nuestra cultura de empresa, nos aseguraremos un clima laboral positivo y productivo”.

http://www.alomujeres.com/trabajo-y-dinero/que-es-el-salario-emocional

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